Nuestras medialunas no conocen atajos industriales. Elaboramos la masa con harina de molienda artesanal, agua purificada, masa madre de cultivo propio y abundante manteca de tambo.
Tras tres días de reposo en frío para desarrollar aromas complejos y digestibilidad perfecta, se pincelan con un brillante almíbar de cascaritas de naranja y vainilla natural.
El clásico argentino llevado a la perfección: capitas crujientes, interior húmedo y el delicado perfume de la buena manteca.
Rodillos de hojaldre crujiente rellenos generosamente con nuestro dulce de leche artesanal y espolvoreados con azúcar impalpable.
Masa hojaldrada con franja de crema pastelera infusionada con chaucha de vainilla real y guindas confitadas a fuego lento.