Cada fruta, cada gota de leche y cada gramo de harina que entra en nuestra cocina tiene un rostro y una historia de esfuerzo apasionado detrás.
No usamos esencias ni colorantes artificiales. El sabor intenso de nuestras creaciones proviene exclusivamente del tiempo de maduración natural de la fruta y la cocción lenta de los azúcares.
Leche fresca de vacas alimentadas a pasto libre y manteca pura con 82% de materia grasa para hojaldres incomparables.
Frambuesas, moras y arándanos silvestres recolectados en su punto justo de dulzor en El Bolsón y San Martín de los Andes.
Nueces Chandler de cáscara blanda, almendras tostadas y mosto concentrado de uvas Malbec para coberturas especiales.